VIVA MÉXICO!!!


Por Nancy Mansilla

Antes de iniciar mi historia debo decirles que soy una enamorada de México, de su cultura, su país, su gente, amo México de una manera que no puedo explicar.

Mi historia comienza el 26 de marzo de 2006, esa noche mientras navegaba por Internet, ví una nota sobre la cantante Lucero, muy admirada por mi, que anunciaba su presentación en Monterrey para el 5 de mayo. Apenas leí esa nota me imaginaba presenciando ese concierto, quizás me tomaba la libertad de soñar semejante cosa porque hacia menos de una semana había vendido mi auto y todavía no tenía decidido que iba a hacer con el dinero, de inmediato empecé a buscar mas información a ver si iba a dar algún otro concierto, solo por curiosidad.

Así es que llegue a una página que se llama “Luceroetem”, ahí deje un mensaje preguntado sobre las presentación de Lucero, pero en verdad sin mucha expectativa, quien iba a querer responder a alguien que vive tan lejos? Para qué? Como si pudiera ir, ja.

Pero para mi sorpresa, para mi gran sorpresa, Violeta me respondió, deje otra pregunta y volvió a contestar de inmediato. Chan! Ambas estábamos en línea.

Nos intercambiamos direcciones y en cuestión de minutos estábamos chateando (algo nuevo para mi en ese momento).
Apenas nos presentamos y le conté que me gustaría ir, ella se ofreció a sacar mi entrada, es que al día siguiente, que era lunes, ella pensaba sacar la suya y si yo le enviaba el dinero por Wester Union, ella podía sacar la mía también. Como si esto fuera poco también me ofreció hospedarme en su casa, a mí que ni me conocía!!!

Eso era algo muy raro para mí, por un lado me parecía maravilloso haberla encontrado, pero por otro lado me sorprendía tanto su actitud que hasta me generaba cierta desconfianza. Típico de argentino, no?

Al día siguiente me conecte a la hora que habíamos quedado para confirmarle si le enviaba el dinero, pero en lugar de encontrarme con ella me encontré con un mail que decía que si ya me había decidido enviara el dinero a la dirección que ahí me dejaba.

Que momento! En verdad no sabia que hacer, pero después de pensarlo un rato, me dije: Si sale bien podrás ver el concierto de Lucero y si sale mal solo habrás perdido unos cuantos dólares. Que sea lo que Dios quiera! Y se los mandé.

Esa misma noche Violeta me llamo por teléfono a casa para decirme que me quedara tranquila que el dinero estaba seguro. Imagínense mi sorpresa.

Ese gesto, tan grande de su parte, me hizo sentir la seguridad de que podía confiar en ella, así que al día siguiente salí corriendo a renovar mi pasaporte, conseguir el aéreo, hoteles y otras cosas mas, solo tenía 30 días para preparar todo.

Unos días antes de viajar Viole me cuenta el concierto se había suspendido, que decepción! Obvio que igual viaje, yo ya tenía pensado estar allá por 20 días y después de visitar D.F. y Monterrey pensaba “bajar” hasta Playa del Carmen.

Primero unos días en el D.F., donde tuve el placer de conocer a Fernando quien me hizo ver esa hermosa ciudad de una manera diferente, no como turista, sino como una más de ahí.

A continuación Monterrey, a donde viaje para conocer a mi amiga Violeta, y eso fue lo mejor que hice, conocer a Violeta fue realmente una bendición y no solo a ella sino a toda su familia, su esposo Santiago, su mamá Doña Julia y por supuesto sus niños Santi y July, unos ángeles! Gente que me recibió tan, pero tan bien, que el solo hecho de recordarlos me emociona. Y además de todas las personas que conocí a través de ellos. Maravillosos todos.

Como dije el concierto de Monterrey se suspendió pero unos días mas tarde el 12 de mayo había otro en Villahermosa, Tabasco, para esas fechas yo pensaba estar en Oaxaca, así que no era tan loco pensar que a lo mejor, si conseguía alguien que me sacara la entrada con anticipación podría asistir al mismo.

Y Violeta arbitró los medios para ello, se puso en contracto con Lucy, otra admiradora de Lucero que vive por allá, y ella me saco la entrada.

De Monterrey me fui en colectivo a Oaxaca, previo paso por el D.F., donde pude volver a ver a un amigo que conocí en el 2000, durante mi primer viaje a México, José Carlos, quien apenas se entero que iba a Oaxaca llamo a su tía Ariadna para que me espere en la Terminal de ómnibus, ya que pensaba arribar la ciudad un poco tarde.

Camino a Oaxaca conocí a otra persona inolvidable: Hena, quien al ver que Ariadna no llegaba enseguida me ofreció hospedarme en su casa, eso no fue necesario, pero de todos modos quedamos en vernos al día siguiente, después de recorrer Monte Alban nos encontramos para almorzar y me llevo a recorrer todo Oaxaca, muy buena onda Hena, hasta me llevo a tomar mi próximo colectivo rumbo a San Cristóbal de las Casas.

San Cristóbal de las Casas, El Cañón del Sumidero! San Juan Chamula!, que lugares tan bellos! De ahí a Villahermosa, donde conocí a Lucy, quien me había sacado la entrada y además me enseño su ciudad.

Esa noche asistí al concierto, algo fenomenal e inolvidable para mí, y además tuve la suerte de conocer a Rosario, que también conocía a Viole. Apenas terminado el concierto me invito a asistir a otro que se hacia tres días mas adelante en Pachuca, y a alojarme en su casa en D.F., les aclaro que solo llevábamos 3 y 4 horas de conocernos. Loquísimo, no?

Primero le dije que no, yo ya tenia boleto para ir a Palenque, pero una hora antes de tomar el colectivo hable con Viole y le conté de la invitación que me había hecho Rosario. Me dijo que a lo mejor hasta ella podía ir al concierto Pachuca y eso me hizo cambiar de idea.

Al día siguiente estaba volando hacia D.F., una horas mas tarde llego Viole y al día siguiente, 15 de mayo, las tres estábamos viendo a Lucero en la Plaza de Toros de Pachuca. Genial!!!

Como si todo esto fuera poco, al terminar el concierto pude hablar con Lucero, una divina total!

Esa noche fue inolvidable, con una cena riquísima en la cafetería de Rosario, riéndonos de todo y echando relajo a más no poder, que lindos momentos.

Al día siguiente Violeta a Monterrey y yo a Playa del Carmen a terminar mis vacaciones, MIS MEJORES VACACIONES!!!
No se si esto lo lleguen a leer todas las personas que yo quisiera, pero de todos modos a todos ellos quiero agradecerles por haber sido parte de mi viaje a México.

Principalmente a Violeta Baldazo, una gran, gran amiga, a su familia que me recibió de una manera tan abierta y cariñosa; a Rosario Castro y su familia, a Jorge Mora y su familia tan linda; a Hena Villalobos, de Oaxaca, que sin conocerme se brindo conmigo de una manera que nunca voy a olvidar; a José Carlos y a su tía Ariadna por su atención y consejos útiles; a Lucy de Villahermosa; a Fernando de D.F., a “El Gato” mi taxista del D.F., hincha de San Lorenzo; a Rudy el alemán y a mi fotógrafo de Playa del Carmen, a todos ellos GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS. Nunca voy a olvidarlos.

P.D.: VIVA MÉXICO!!!


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